“CONFIESO QUE (LO) HE VIVIDOâ€
Entre la imagen que encabeza esta crónica y la que la cierra hay muchos años, cinco exactamente. Años de trabajo, de entrega, de aprendizaje, de entrenamiento, de alegrÃas, de sin sabores, de risas, de lagrimas, de divertimento, de frÃo, de calor, de lluvia, de nuevos compañeros, de otros que lo dejan, de viajes, de partidos, de torneos…, en definitiva hablamos de un periodo de años en que este grupo de amigos se han ido forjando como personas y como jugadores de rugby.